No, esta reforma permite renovar completamente la imagen de la piscina sin necesidad de modificar su estructura original, lo que la convierte en una opción más rápida y económica que una rehabilitación completa.
Podemos sustituir el revestimiento interior por gres porcelánico o lámina armada, renovar la coronación con piedra o tarima, instalar iluminación LED subacuática o añadir accesorios decorativos como cascadas.
Además de la evidente transformación visual, un cambio de estética revaloriza la propiedad, mejora la integración de la piscina en el paisaje e incrementa el confort visual y funcional.